"Si coopera toda la familia acabamos más rápido"

EXPERIENCIAS Y APRENDIZAJES

Los resultados del proyecto nos hacen ver la gran necesidad de trabajar los temas de género y de trabajo doméstico desde edades muy tempranas, desde la escuela, de tal manera que al crecer se mantenga la participación de los hombres en el cuidado y mantenimiento de la casa y la familia, y se modifiquen los patrones de comportamiento que mantienen una brecha de desigualdad tan grande entre hombres y mujeres en nuestra sociedad.

Durante los talleres pudimos ver que entre los 5 y los 12 años, las niñas y los niños visibilizan las diferencias que la sociedad construye entre hombres y mujeres, teniendo conciencia de la injusticia y desigualdad que estas conllevan. Encontramos también que, en su gran mayoría, están participando casi en igualdad de proporción en las tareas domésticas, haciéndolo además con gusto, pues fueron muy pocos quienes nos dijeron que les molestara hacerlo o les diera flojera.

En cuanto a la participación de mamás y papás, pudimos observar mayor involucramiento por parte de los hombres en los cuidados de la casa y la familia, en muchas ocasiones como parte de un acuerdo que han establecido en pareja, al decidir que sería la mujer quien se encargara de proveer los recursos económicos y el hombre quien se hiciera cargo del trabajo doméstico, pues reconocen que es necesario que una persona adulta esté al frente de la casa y al cuidado de las hijas y los hijos, considerando que a estas edades requieren mucho apoyo por parte de mamá y/o papá. Esta participación les ha permitido ver lo valioso que es esta actividad, y el tiempo y esfuerzo que requiere. Aunque algunos de ellos también nos compartieron que a veces no ha sido fácil pues se han tenido que enfrentar a lo que amistades o familia consideran que debiera ser un trabajo sólo de mujeres, y no de ellos, comentándoles que de esta manera pierden parte de su masculinidad.

Por su parte, las mujeres siguen siendo las mayores responsables del trabajo doméstico como lo pudimos apreciar tanto en las entrevistas como en los resultados de los cuestionarios, donde vimos que son ellas quienes en mayor porcentaje se hacen cargo de las actividades de casa, no encontrando ninguna familia dentro de quienes respondieron los cuestionarios, donde la mamá no participara.

Al igual que en el proyecto anterior, esta vez volvimos a trabajar sobre la necesidad de sustituir la palabra "ayudar" por la de "colaborar o cooperar", tanto en niñas y niños como con mamás y papás, pues es una manera de ir modificando la idea de que la responsabilidad del cuidado de la casa es sólo de la mamá, para entender que debe ser una responsabilidad compartida por toda la familia.